Un Web Application Firewall (WAF) actúa como un escudo invisible que filtra el tráfico malicioso, detiene ataques y protege tu información crítica sin interrumpir la experiencia del usuario. Evita riesgos como inyecciones SQL, cross-site scripting (XSS) y ataques de denegación de servicio (DDoS) con una solución que actúa antes de que el daño ocurra.